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Esta mañana me ha llamado mi amigo Jordi para invitarme a tomar café y hacer una partida de domino en el café del pueblo, que así podré escuchar lo que la gente dice, acepto su invitación y a las 15:30 horas, me he presentado para tomar ese café y charlar con las personas que a esa hora pueden permitirse el lujo de estar en el café y me sorprende porque son muchos, más de los que yo pensaba, le pregunto como es que hay tanta gente a esa hora, me dice que como están casi todos en el paro pues que van a hacer, en sus charlas pues se consuelan unos a otros, y pasan la tarde que todo el dia en casa todavía es peor, le creo cuando dice esto. Pongo mucha atención en una conversación que hay en la mesa al lado de la nuestra, hay un joven de unos 40 años y otro que por ahí andará comentan que nunca pensaron que iban a vivir una situación como esta, que esta tota la familia en el paro, que no hay forma de encontrar trabajo para ninguno, que no les importa lo que tengan que hacer pero que ni por estas, además como el pueblo es muy pequeño pues se han quedado sin las ayudas que el gobierno ha dado para hacer obras “antiguas peonadas en el campo andaluz”, ambos comentan que ya no pueden hacer frente a las cargas de las hipotecas, ni a los gastos extras escolares de sus hijos, que los tendrán que borrar de las actividades , uno comenta que tiene el coche en el garaje que tenia que cambiar el aceite que ya llevaba más de 2000 kilómetros sin hacerlo, y que ahora no puede recogerlo porque no puede pagar el servicio, así que ha arreglado una bicicleta vieja, y con ella lleva al niño a la escuela, y que si no lo acompaña a pie, pero son casi 20 minutos andando, que están sufriendo de estrés pero no tanto por el trabajo, si no porque piensan que dentro de poco, no tendrán ni para comprar alimentos y que les van a dar de comer a sus hijos, que ellos ya se apañaran, pero los niños, ese comentario si que me ha llegado. Jordi me dice, que desde la última vez que nos vimos, hace una semana, esto ha ido a peor, que la gente ya piensa en que tendrá que hacer algo,.-le pregunto el qué?.- me dice que manifestarse que al final toda esa impotencia se volverá en rabia, y que la gente se juntará para salir a la calle, que pueden haber problemas serios,.- le dijo que eso si me preocupa.-, no tanto el que las personas hagan manifestaciones, si no que salga la rabia contenida, porque al final si sale, lo pagaremos todos y que entonces nos instalaremos todavía más en esa espiral destructiva que hace que todo se vuelva en contra. Le cuento que ayer estuve comiendo con un amigo en una cafetería de menú en Lleida, que el dueño hasta hace dos semanas estaba muy preocupado porque en esa ciudad hay muchos emigrantes y mucho paro, que le había bajado mucho la clientela, y que no sabia que hacer, hasta que dijo, si como lo estoy haciendo no me va bien pues tendré que cambiar, y vaya si ha cambiado, ahora tiene lleno y la gente hace cola, para comer el menú de Euros.-9,--, .-me pregunta Jordi en que ha cambiado en dos semanas.-, y le cuento que lo primero que hace cuando alguien entra por la puerta en vez de sentarlo ya en la mesa, lo acerca a la barra y le invita a media caña, le pregunta como esta, como le van las cosas, que si tiene mucho apetito, vamos que se enrolla, luego los sienta en la mesa, ayer precisamente había hecho de primero “paella de pescado, paella de verduras, y paella de carne entre otros platos”, si eliges paella, como yo, el mismo te ofrece que puedas probar las tres para que así puedas opinar de cual de ellas te gusta más, y de los segundos platos pues si quieres también puedes tomar dos medias raciones, la gente esta encantada y el todavía más, me comenta el dueño que ahora no tiene sobras porque lo sirve todo, y la gente muy contenta porque por el mismo precio pueden probar varios platos, a esto le llamo yo innovación, “chapeau” por el dueño, eso es lo que tenemos que hacer todos, pensar más en el cliente, ya que al final es quien nos da de comer. Me despido de Jordi, son ya las cinco y tengo algunos correos que contestar, me ha preocupado mucho los comentarios que he escuchado, entre todos tendremos que hacer algo, para que esto no vaya a peor, para que la tormenta escampe lo antes posible, así que me ofrezco para ayudar a quien tenga un proyecto empresarial que quiera poner en marcha, y no sepa como hacerlo, sin coste alguno voy a dedicar algunas horas a ayudar a las personas, y si todos hiciéramos un poco esto, que tal.. El jueves tenemos la “calçotada” espero que este rica, ah y no hay que perder nunca la Fe. Ricardo Cuerba Rubio Para contactar con Ricard Cuerba haga click en su nombre. http://www.gestionquattro.com
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